Emilio Fiel fue un
economista, vinculado a las primeras cooperativas vascas.
Paralelamente, con 18 años, dirigía grupos de yoga y meditación. "El
silencio, el amor, la fusión con la naturaleza son prácticamente lo
mismo". En 1977 montó la Comunidad del Arco Iris, que dirigió durante diez
años, la más grande en esos momentos de Europa. Después se retiró y comenzó una
etapa más cercana al chamanismo y contactó con los ancianos mexicanos, de los
que heredó algunos de sus linajes, e impartió cursos en la escuela Chrisgaia.
Es usted un explorador del alma humana, ¿qué ha descubierto?
Que
merece la pena vivir el instante presente con alegría; que el amor es posible
en cualquier momento, pero que nadie puede llegar a ese punto si no ha abrazado
su propia sombra.
¿Es decir?
Todo lo que teme, todo lo que rechaza, todo lo que no se atreve a afrontar,
todo lo que le provoca reacciones fuertes, todo lo que de alguna forma es
exagerado en su vida, todo lo que no soporta en los demás es lo que no ha
resuelto en sí mismo. La sombra es la clave de nuestro poder interno.





























