No recuerdo el número exacto, pero era asombroso, de verdad.
Me refiero a las cifras recientes del consumo de sedantes y antidepresivos en los países occidentales.
Hace poco tiempo, lo leí en las páginas de una revista.
En general, hablaban de un aumento del 200 por ciento en las recetas de ansiolíticos y antidepresivos de todo tipo, en los últimos 20 años.
Un consumo que afecta a todos los sectores de la sociedad pero, especialmente a las generaciones más jóvenes y de manera excepcional.
Entonces ¿Qué está ocurriendo?
Los sociólogos y psicólogos tienen cada uno sus conclusiones. Ellos ven una multitud de causas, a menudo muy complejas.
En mi opinión, sin embargo, la respuesta es obvia y no necesita de ningún tipo de estudio académico.