Enseñanzas del Río Miño
Marzo de 2014
Entra en silencio y observa lo que mi superficie dibuja
y desdibuja junto al lugar donde te has sentado.
Entra en contacto conmigo, siénteme como hermano, mi agua y tu agua son el
mismo ser experimentando diferentes realidades.
Permite que tu agua, el agua de
todas tus células entre en contacto y se comunique con el ser del suelo que te
sostiene, con mi ser y con el ser del sol.
Bendice
la luz que te llega del sol, permite que penetrando por tus ojos inunde tu
corazón.
Escucha
el sonido del agua que circula cerca de ti, cierra los ojos y céntrate en mi
sonido, respírame!
Permite que mi murmullo entre en tu interior, y
alcance tu corazón, fundete en mi murmullo, como si tú fueras mi agua, como si
yo fuera tu cuerpo.
Abre
los ojos de vez en cuando, y desde tu quietud observa la superficie del agua
que trascurre junto al lugar donde reposas, observa sus movimientos y
compáralos con el movimiento de tu mente, obsérvalos!, soy el reflejo de tu
mente, permite nuestra fusión, entra en tu silencio y verás cómo en pocos
minutos, me convierto en el espejo de tu mente. Observa todo lo que sucede,
obsérvame!, yo soy tu reflejo.
Yo Soy el agua que corre por tu cuerpo, somos la misma agua, somos
hermanos.